Seleccionar página

Respuesta a: Debate sesión 12 monitores y monitoras deportivos

#6038
Laura Campos Prieto
Participante

De cara al objetivo 12 » producción y consumo responsables “ que nos habéis planteado para esta ocasión, quiero aportar algunas ideas como pautas para un modelo de comercio partiendo de nuestro país. En este sentido me parece oportuno seguir el precedente del modelo sobre el comercio justo.

En España, la actividad del comercio justo está representada en la Coordinadora Estatal de Comercio Justo que basa su trabajo en la prestación de servicios de utilidad a sus organizaciones miembro, la representación en los ámbitos institucionales y políticos, la realización de estudios e investigaciones, el desarrollo de un sistema de garantías y cumplimiento de los criterios por sus organizaciones y la sensibilización y comunicación a la sociedad. En este sentido una propuesta para mejorarlo sería sacar líneas de apoyo y fortalecimiento que les permitiera ampliar sus competencias con algún tipo de mejora fiscal, inversiones o mejoras a la empleabilidad. En Mérida tendría sentido tener algún soporte como el punto de activación empresarial que tiene el ayuntamiento y firmar además algún convenio con la junta de Extremadura. Se podría cubrir con algún técnico de los planes de empleo que se renuevan todos los años para los proyectos de interés general, con ello se ofrecería a toda la región desde la capital de Extremadura.

La Coordinadora Estatal de Comercio Justo ofrece información sobre las tiendas de comercio justo certificado que se pueden encontrar en España, así como de las tiendas online.

También puede conocer las organizaciones productoras de todo el mundo que trabajan con las importadoras españolas. Pinchando en cada una de ellas puede obtener información sobre qué productos desarrollan, en qué lugar del mundo, cuántos son sus trabajadores o las acciones sociales de su entorno en las que emplean sus beneficios.

Los consumidores, al adquirir un producto en un establecimiento físico u online, pueden asegurarse de que se trata de comercio justo a través de su sello. La Organización Mundial del Comercio Justo reconoce la certificación que ofrecen una serie de sellos, asegurándose de que sus sistemas contemplan de forma rigurosa los principios y criterios que se exigen desde este movimiento. Cada uno de estos sellos cumple con unas características y unos estándares diferentes. Para identificarlos, se ha editado la Guía Internacional de Sellos de Comercio Justo. Por el contrario ante toda esta información los grandes medios no dan difusión a todo esto y parece que este mundo alternativo es invisible para muchos consumidores. Esto es clave para crear una conciencia social que desarrolle este sector frente al comercio que llamamos habitual.

Las primeras experiencias de comercio justo se producen de forma pionera en el mundo a finales de 1940, como respuesta alternativa al modelo de comercio convencional. En sus orígenes, ya nace con la vocación de promover patrones productivos y comerciales responsables y sostenibles, que ofrecieran oportunidades de desarrollo para los pequeños agricultores, campesinos y artesanos, en desventaja económica y social con los grandes productos mundiales pero sorprende que con tantos valores positivos para el planeta no esté mucho más instaurado, entiendo que por muchos otros intereses que lo frenan.

El comercio justo reconoce, promueve y protege la identidad cultural y las habilidades tradicionales de los pequeños productores reflejadas en sus diseños artesanales, productos alimenticios y otros servicios relacionados.
Es algo que en nuestra región conócenos bien a otro nivel pues en Extremadura se producen las mejores materias primas procedentes de una espléndida agricultura que no acaba de ser más competitiva al no transformarse aquí la mayor parte de nuestros productos. Las cooperativas luchan por defender un precio justo para lo que producimos en el campo pero al final el valor añadido se queda para los que almacenan, transforman y comercializan un gran sector de nuestras materias primas. Esta analogía con otras partes del mundo nos sitúa en el furgón de cola para la competitividad de la producción extremeña. Tenemos productos de primera calidad pero los precios de mercado son bajos para nuestros agricultores. Hablo de esto que es de lo que tengo más información.
Para mi este tipo de comercio necesita más inversión y desarrollo desde las nuevas tecnologías, la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.
Me parece interesante ampliar las competencias del estado y de las Comunidades Autónomas para implantar realmente las reglas del comercio Justo a nuestro sector agrario ampliándolo también a la ganadería. Ambos sectores continúan demandado más transformación profunda del sector para mejorar la producción desde las nuevas tecnologías que transformen el campo del siglo XXI pero también el comercio moderno del mismo siglo donde el marketing también debe contribuir a este desarrollo.