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Respuesta a: Debate sesión 13 monitores y monitoras deportivos

#5980

Lamentablemente este tema también es complejo. Por muchas ideas que propongamos, siempre estará el obstáculo de la economía. Yo prohibiría por ejemplo circular a más de 120 km por hora y con ello la fabricación y venta de vehículos de gran cilindrada y alta potencia que tienen poco sentido actualmente más allá e suponer un  mercado y una forma de negocio que además genera riqueza e impuestos, ya que  hay empresas dispuestas a producirlo y usuarios dispuestos a comprarlo. Está demostrado que solo con esto se conseguiría una reducción de  la contaminación, del consumo de combustible, y además de los accidentes de trafico mortales. Pero ¿Qué sería de la industria del automóvil? ¿y del deporte del automovilismo que mueve también la economía?. A mi directamente no me afecta, pero lo mismo tengo amigos y conocidos que trabajan en ese sector. Es solo un ejemplo, hay miles de artículos de consumo a los que podría aplicarse el mismo criterio y siempre se estaría perjudicando duramente a un sector y se perderían ingresos. ¿Cómo hacer que  el cambio hacia un modelo de desarrollo sostenible menos perjudicial para el medio ambiente sea a la vez inocuo para las personas, las empresas y la capacidad económica  de los países  e incluso que genere nuevas oportunidades de bienestar?. Está claro que a algo tendríamos que renunciar y ¿estamos dispuestos?

En definitiva todas las ideas que se impongan desde la política para controlar las emisiones y reducir la contaminación, tienen que ser muy progresivas, dar tiempo para un adaptación de los sectores productivos y de los mercados, y sobre todo, ofrecer  a las grandes empresas y a los dueños del dinero expectativas y oportunidades para seguir haciendo dinero y negocio, por ellos y por el trabajo de las personas. Si la sociedad estuviera realmente concienciada con la imposibilidad de continuar produciendo, consumiendo, gastando y contaminando a este ritmo, y la adopción de medidas valientes fuera bien aceptada por todos, entonces las iniciativas políticas podrían ser más contundentes .Pero actualmente hay que ser muy prudente. Dicho esto, creo que hay medidas muy acertadas que ya se están tomando y sobre las que se ha de seguir insistiendo. Hay que continuar trabajando en al reducción del consumo de combustibles fósiles. Por un lado fomentando la investigación en nuevas tecnologías mas eficientes, por otro penalizando el abuso de este tipo de combustibles y premiando o incentivando con beneficios fiscales y ayudas publicas el uso de tecnologías alternativas. El coche eléctrico, el transporte publico, la adecuación de viviendas para una mayor eficiencia energética, los vehículos de movilidad personal, el uso de la bicicleta, compartir coche, las compras de productos de cercanía, etc. Todo este tipo de iniciativas deber fomentarse poco a poco con pequeños beneficios fiscales, ayudas publicas, compensaciones a largo plazo a la vez que se penaliza las viejas prácticas contaminantes. Los controles sobre las emisiones contaminantes de las empresas son muy importantes, y sobre las formas de producción. Hay que premiar a las empresas que fabrican, producen y distribuyen bajo criterios de sostenibilidad, para que sus productos además sean suficientemente competitivos y no supongan un sobrecoste imposible de asumir por los usuarios.