Seleccionar página

Respuesta a: Debate sesión 2 monitores y monitoras deportivos

#4685

Hola a tod@s

Como ya han comentado los compañeros, hay muchos factores que intervienen en que esta situación se produzzca y se postergue. Según he visto en los informes que se adjuntan, hay cierta mejoría en los últimos años en lo concerniente a algunas de las variables que intervienen a la hora de dimensionar este asunto. Esto puede ser esperanzador.

El hambre siempre se ha concebido como un problema exógeno de las sociedades del primer mundo las cuales han llegado a asumir que es un fenomeno irrevocable, normalizando la desigualdad. «Ojos que no ven corazón que no siente». Se vive tristemente de espaldas a esa realidad. La principal barrera es que se tiende a no apreciar la relación causa-efecto en nuestros actos cotidianos, algo que por supuesto se ha promovido desde las corrientes dominantes con objeto de favorecer intereses concretos. La toma de conciencia con respecto a la existencia de un problema de sostenibilidad 100% global es también la mejor oportunidad de cambiar esta histórica deriva.

Nos acercaría al cumplimiento de éste y otros objetivos, tener una mayor austeridad en la forma de vida (reconciliarnos con los planteamientos de generaciones anteriores rescatando lo mejor de nuestras tradiciones), unido a un desarrollo tecnológico orientado a optimizar el proceso productivo de forma sostenible. Desde el ámbito educativo y gubernamental, se debería promover la máxima responsabilidad en el consumo, buscando que los ciudadanos tengan absoluto conocimiento de causa del proceso productivo y sus implicaciones. Una legislación que asegure la veracidad de la información y accesibilidad a la trazabilidad de los productos, priorizar la importancia del medio natural dotando a las nuevas generaciones de un conocimiento más profundo, cercano y afectivo. En resumidas cuentas, nunca requerir más de lo que se puede llegar a reponer de nuevo. Desde luego que no nos hace más felices disponer de tantas cosas y aún menos poseerlas. Además, es profundamente destructivo, egoista e injusto vivir como lo hacemos.