Respuesta a: Debate sesión 1 monitores y monitoras deportivos

#4621

Buenas tardes. Disculpad que me incorporo tarde. Intentaré ponerme al día.

En mi opinión el concepto de pobreza es relativo, y depende de cada grupo social, su contexto y su época para poderla definir con precisión. Se podría hablar de una  pobreza primigenia real, el hambre, el refugio, la autoprotección, la supervivencia, y todas aquellas cosas imprescindibles para la supervivencia del individuo y su grupo. En función de esto, se diría que disponiendo un grupo de individuos de alimento suficiente, refugio adecuado, seguridad para protegerse ante amenazas, medios para mantener estándares mínimo de salud, etc, esa sociedad no debería padecer pobreza y debiera ser feliz y desarrollarse en armonía. Sin embargo el ser humano tiene  necesidades más elevadas que cubrir para sentirse realizado como relacionarse, aprender, crear, desarrollar sus potencialidades, y parece que también, poseer bienes y disfrutarlos. Con la globalización, los estándares de bienestar del primer mundo no son ajenos al resto del planeta, así que podríamos decir que en muchas partes, además de ser pobres por no poder cubrir sus necesidades básicas de supervivencia,  también «los hemos hecho pobres» por no poder acceder a la cultura, al ocio, a la información, y a un montón de bienes de consumo mas o menos útiles… También en las sociedades avanzadas donde las necesidades básicas están cubiertas, buena parte de la población se siente igualmente pobre porque en comparación con los que considera «sus iguales»  tampoco pueden cubrir esas necesidades creadas, que en otros contextos bien podrían ser accesorias.

Por otro lado, echando un vistazo a la historia, parece que la riqueza de unos  es en buena medida responsable de la pobreza de otros, hablo del expolio de recursos, las guerras por intereses comerciales, la esclavitud, etc…

Por tanto en mi opinión, en este momento histórico y desde un punto de vista de soluciones globales, la educación y la formación serán las vías fundamentales para luchar contra la pobreza en el mundo, en sus distintas formas y en los distintos países y sociedades:

En primer lugar educación y formación en el «primer mundo»,  para hacer entender a sus ciudadanos la responsabilidad hacia los demás, la imposibilidad de seguir creciendo sin control al margen y a costa de los otros, mientras nos vamos creando nuevas y ficticias necesidades; paralelamente estaremos contribuyendo a que los gobiernos sigan manteniendo iniciativas  (campañas de ayuda humanitaria, de alimentación, de sanidad,  condonaciones de deuda, cooperación al desarrollo, las ONGs..)  enfocadas a paliar esa otra pobreza, la primigenia o de supervivencia.

Y en segundo lugar, educación y formación en y para los países en vías de desarrollo:  para mejorar su capacidad de organización, su desarrollo tecnológico, la explotación de sus recursos, etc.