Respuesta a: Debate sesión 7 monitores y monitoras deportivos

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Buenas tardes.

Pienso que todas las medidas que se toman en cualquier nivel de gobierno, encaminadas a resolver los grandes problemas del mundo, como es en este caso la energía y su relación con la conservación del medio ambiente y el cambio climático, han de ser valientes pero al mismo tiempo muy cuidadosas con los países, la economía global, y sobre todo con las personas que dependen de estructuras y formas de hacer muy establecidas. Leído el artículo sobre los acuerdos de Glasgow es cierto que a priori pueden resultar insuficientes dada la urgencia de tomar medidas en favor del planeta. Sin embargo, no todos los países están en el mismo nivel de desarrollo y excederse en la  aplicación de ciertas medidas puede causar más problemas que beneficios. La tecnología e infraestructuras para la producción y almacenamiento de energías alternativas no están del todo maduras y tampoco exentas de riesgos y perjuicios para el planeta. Por otro lado, la economía de muchos países, bien como productores, bien como consumidores, aún es muy dependiente de los combustibles fósiles. Por otro lado cientos de empresas como las familias que trabajan para ellas dependen de esta energía y la alternativa, aun estando en camino, aún no es suficiente. Es cierto que si no se legisla en una dirección, tampoco se consigue el cambio. Si las empresas no ven peligrar sus  ingresos en torno a una forma de actuar, y por otro lado no ven una oportunidad de negocio en las nuevas propuestas, no hay investigación y no hay desarrollo en las nuevas tecnologías. Por eso creo que el cambio debe ser mesurado, paulatino y consciente de las limitaciones que puedan existir a nivel local, como a nivel global.

Por ejemplo, el transporte de mercancías aún va a depender muchos años del petróleo; los camiones, los barcos y los aviones, así como la maquinaria agrícola,  aún necesitarán del gasoil o similares porque las baterías no tienen un rendimiento adecuado o suficiente para este fin. Alguien tendrá que producirlo y venderlo y alguien tendrá que seguir reparando y construyendo este tipo de vehículos.

El parque móvil en la mayoría de países desarrollados, con un poco de ayuda de las administraciones para la adquisición de vehículos eficientes y con un pequeño esfuerzo de los ciudadanos, podría ir empezando a ser ya mayoritariamente eléctrico, pero si mañana todos los vecinos de una ciudad aparecen a la vez con un coche eléctrico, es posible que salga ardiendo la red, se quemen los trasformadores y haya que montar una pequeña central nuclear en cada barrio.

Entonces ir subiendo impuestos por un lado, bajando por otro, educando y concienciando al mismo tiempo, incentivando con beneficios fiscales unas prácticas y penalizando otras, y  castigando severamente los excesos innecesarios….creo que  es el camino para el cambio y especialmente para el del modelo energético que es fundamental en un mundo totalmente mecanizado, industrializado e interconectado. Tal vez deberíamos haber comenzado antes, pero espero que estemos a tiempo para ir articulando una transición ecológica paulatina con excepciones y alternativas para la gente, los países, los colectivos, las empresas, en riesgo de  sufrir consecuencias negativas por la imposición de normas excesivamente restrictivas y bruscas. Es tarea complicada y más viendo los últimos acontecimientos en Rusia que nos  hacen retroceder varios años como sociedad evolucionada.